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¿Qué tipo de cirugía en cáncer de mama ?
¿Qué tipo de cirugía en cáncer de mama ?

Foto galeria Lumas

48 años ago

¿Qué tipo de cirugía en cáncer de mama ?

“Cuando menos es más en el manejo del cáncer de mama”. Tal ha sido el lema de la Revisión Anual GEICAM (Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama) de Avances en Cáncer de Mama (RAGMA).

Las cirugías agresivas no son más eficaces en cáncer de mama. Es la advertencia que lanzan los especialistas españoles en el RAGMA 2017. En esta reunión científica, a la cual han asistido especialistas tanto españoles como extranjeros, se ha abordado, entre otros temas, la importancia de la extirpación del tumor únicamente versus la cirugía agresiva (siempre dependiendo de los casos).

Cuando menos es más en el manejo del cáncer de mama

Según el doctor José Enrique Alés Martínez, de la Unidad de Oncología del Hospital Señora de Sonsoles en Ávila, “en cáncer de mama, el objetivo principal sigue siendo conseguir los mejores resultados con la mínima agresión terapéutica posible en los tratamientos locales. Otra prioridad es eliminar la enfermedad con tratamientos más precisos para cada tipo de tumor pero también con menos morbilidad y menos secuelas a largo plazo. Y un tercer objetivo sería la prevención tanto por medios farmacológicos como con mejoras en los hábitos de vida”, precisa.

La evolución de los tratamientos 

El doctor Alés ha insistido en la importancia de acudir a equipos multidisciplinares y de “seguir individualizando los tratamientos para tratar de obtener el máximo beneficio solo en aquellas mujeres y hombres que realmente se van a beneficiar de ellos”. La doctora Monica Morrow, especialista en cirugía de la mama en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, en Estados Unidos, por su parte, ha hecho hincapié en los avances en cirugía a lo largo de estos 20 últimos años. Antes, se practicaba una mastectomía a todas las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama. Hoy en día, el 70 % de las pacientes son candidatas a una cirugía conservadora que permite eliminar el tumor sin extirpar todo el pecho. Se provoca así menos secuelas físicas y psicológicas, explica.

¿De qué depende una cirugía u otra?

Es importante determinar el estatus de la axila para comprobar si el tumor ha llegado o no a los ganglios axilares. De la respuesta dependerá el tipo de cirugía elegida. La doctora Morrow explica que “la técnica del ganglio centinela se basa en la localización, extirpación y estudio del primer ganglio axilar al que se extendería el tumor de mama en su progresión al resto del organismo a través del sistema linfático. Eso ayuda al comité de tumores a elegir de forma más acertada la aproximación terapéutica de cada paciente en concreto”.

Si la biopsia no revela la presencia de células tumores, no hace falta el vaciamiento axilar (linfadenectomía) y secuelas asociadas, como puede ser el linfedema). El 95 % de las mujeres a las que se realiza una biopsia del ganglio centinela no padecen ya un linfedema.

En caso de que el ganglio esté afectado no siempre es obligatorio quitarlos todos. La doctora Morrow apunta que “existen estudios recientes que han demostrado que la presencia de células cancerígenas en uno o dos de los ganglios centinelas no obligan a extirparlos todos. No parece que se esté traduciendo en una mejora de la supervivencia tampoco, por un elevado riesgo de recaída.”

El tratamiento neoadyuvante 

Otra estregaría para evitar una cirugía agresiva es el tratamiento neoadyuvante. Consiste en reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía. La doctora Julia Giménez, especialista de Cirugía General del Instituto Valenciano de Oncología (IVO), explica que si años atrás se proponía la quimioterapia antes de la cirugía solo a tumores de gran tamaño localmente avanzados, ahora gracias a la clasificación celular se puede predecir qué subtipos van a tener buena respuesta, incluso respuesta completa, es decir, desaparición del tumor en un alto porcentaje.

Tratamiento  conservador

La doctora Giménez ha resaltado la importancia de equipos pluridisciplinares. También del diagnóstico precoz (gracias a los cribados), que permite proponer a la paciente un tratamiento conservador siempre que no existan contraindicaciones. El tratamiento conservador consiste en cirugía conservadora, es decir, quitar el tumor con un margen de seguridad, y cirugía conservadora de la axila con extirpación del ganglio centinela. En el  70 % de los casos en diagnóstico precoz, la axila es negativa. Así, la mujer puede conservar tanto la mama como la axila. Pero es muy importante que el resultado estético quede adecuado.

Este conjunto quirúrgico debe formar parte de un paquete que se llama tratamiento conservador y que lleva implícito el tratamiento posterior con radioterapia en el resto de la mama. En ocasiones no se puede conservar la mama porque existen contraindicaciones a este tratamiento conservador. En estos casos se propone una mastectomía. Pero al mismo tiempo debemos ofrecer a la paciente la reconstrucción postmasectomía, afirma. La mama reconstruida no será nunca igual que la que tenemos en el otro lado; por eso la parte estética debe ser adecuada. Eso se debe hablar entre médico y paciente, insiste la especialista.

En caso de masectomía, ¿cuándo se hace la reconstrucción?

Se puede realizar de forma inmediata, en el momento de la mastectomía, indica la doctora Giménez, o de forma diferida, cuando se hayan terminados todos los tratamientos adyuvantes. Existen diferentes técnicas para la reconstrucción de la mama. Fundamentalmente son tres:

  • con implantes protésicos
  • con tejido de la propia paciente (colgajos autólogos)
  • con la combinación de ambos procedimientos

Cirugía de disminución de riesgo 

Se suele llamar cirugía profiláctica, pero debería llamarse cirugía de reducción de riesgo porque esta cirugía sí disminuye los riesgos pero no elimina del todo la posibilidad de padecer cáncer de mama, precisa la doctora Giménez. Las mujeres sanas que son susceptibles de este tipo de cirugía son las que tienen altísimos riesgos conocidos previamente de padecer un cáncer de mama. Es decir, las personas con un elevado riesgo genético o las que tienen un riesgo histológico con biopsias previas que indican esta posibilidad de padecer un cáncer de mama.

Esta cirugía es una técnica de prevención primaria. Se puede reconstruir en la primera intervención cuando se quita la mama. Evita el riesgo de padecer un cáncer de mama entre el 90-95 % (nunca se puede quitar todo el tejido mamario). El cirujano especialista en mama y el cirujano plástico deben trabajar de forma multidisciplinar, por un lado, para evitar el riesgo de cáncer de mama; y por otro, para conseguir un resultado estético lo más conveniente posible.

 

 

 

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