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El cáncer de tiroides, un cáncer del que poco se habla
El cáncer de tiroides, un cáncer del que poco se habla

Cáncer de tiroides Foto: Ellen Qin on Unsplash

49 años ago

El cáncer de tiroides, un cáncer del que poco se habla

Un 10 % de la población sufre alteraciones del tiroides. Sin embargo, muchos de ellos ni son conscientes de ello. Esta glándula, sin la cual no podemos vivir, puede generar tumores cancerígenos. ¿Cómo saberlo y qué hacer en este caso? Hablamos con la doctora Elena Navarro, coordinadora del Área de Tiroides de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), para resolver nuestras dudas sobre este cáncer que es uno de los que tiene mejores tasas de supervivencia, con una mortalidad muy baja que no ha aumentado a lo largo de los últimos 40 años. El 90 % de los pacientes siguen viviendo a los 20 años de haber padecido la enfermedad.

 

Cáncer de tiroides Foto: Ellen Qin on Unsplash

Foto: Ellen Qin on Unsplash

El tiroides es una glándula situada en la parte anterior del cuello que regula el metabolismo del cuerpo. Es una de las glándulas endocrinas que producen hormonas. Las afecciones del tiroides hacen que se produzca demasiada o muy poca cantidad de hormonas. Según la cantidad producida, el paciente se puede sentir activo o cansado, al tiempo que puede subir o bajar de peso.  

¿Qué es el cáncer de tiroides?

Es un tumor que aparece en la glándula tiroidea. Se trata de un tumor maligno que se origina en las células del tiroides.

¿Cuáles son las señales que nos manda nuestro cuerpo ante un cáncer de tiroides?

Lo único que nos puede llamar la atención es notar un bultito en el cuello. El tiroides se localiza muy fácilmente debajo de la piel, en la parte anterior del cuello.

¿Se nota cuando tragamos o hay que tocarse?

Se suele notar al tragar, y al tocarse también. Las mujeres lo suelen detectar al echarse crema en el cuello.

Frente a este aviso, ¿cuál es el médico al que debemos acudir?

Debemos ir al médico de familia para que compruebe que efectivamente hay un bulto en el cuello. Después nos mandará al endocrinólogo. Sin embargo, todos los bultos en el cuello no son tumorales; solo lo son entre un 10 y un 20 %.

¿Cuáles son las pruebas a las cuales nos vamos a someter?

El endocrinólogo va a realizar una ecografía para comprobar la presencia del bultito, ver sus características y, según estas y el tamaño del bulto, lo pinchará y lo enviará a analizar.

Cuando se detecta, ¿es siempre tarde?

No, no es así. Como el bulto está debajo de la piel, se nota enseguida. Además el concepto “tarde” en tiroides no suele existir. Su crecimiento es muy lento, y se suele curar en la mayoría de los casos.  

¿Existen varios tipos de cáncer de tiroides?

Sí, hay cuatro tipos de cáncer de tiroides, unos menos agresivos que otros. Uno de ellos, el cáncer anaplásico de tiroides, es muy raro pero muy agresivo; es el único que no tiene tratamiento posible y, una vez detectado, casi siempre es demasiado tarde. El más frecuente, llamado papilar o folicular, crece lentamente como te decía.

Una vez detectado el cáncer, ¿qué ocurre?

Si es maligno, se opera para quitar el tiroides entero. Dependiendo de las características del tumor que hemos quitado y de su tamaño, hay que tratarlo con yodo radioactivo después de la cirugía.

¿Cuáles son los tratamientos post quirúrgicos?

Tratamientos como tal, ninguno. El tiroides produce una hormona que el organismo necesita, por lo tanto se deberá tomar esta hormona de por vida todos los días.

¿A qué tipo de efectos secundarios nos enfrentamos?

A nivel quirúrgico, existen pocas complicaciones si los cirujanos son expertos y operan habitualmente tiroides. En algún caso, puede lesionarse el nervio que permite que se muevan las cuerdas vocales, que se llama nervio recurrente. Esto puede dar pie a problemas en la voz. O pueden afectarse unas glándulas pequeñas que están en las esquinas del tiroides que se llaman paratiroides; hay que vigilar luego por si es necesario tratamiento con calcio y vitamina D. Estas situaciones son poco frecuentes, si estamos en manos de un cirujano experto.

¿Quién es el cirujano experto? ¿Quién debe o debería operar?

Eso depende del hospital. Suelen ser cirujanos generales que tienen una dedicación prácticamente única a la cirugía endocrina. Operan tiroides pero también otras glándulas como las suprarrenales, por ejemplo. Sin embargo, en muchos hospitales, este tipo de operaciones las hacen los otorrinos. Es otra alternativa. ¿Quién lo debería hacer? Yo te diría que un cirujano general especializado en cirugía endocrina, pero si en un hospital la experiencia en la materia la tienen los otorrinos, mejor ir a al otorrino.

Siempre hay que preguntar si existe experiencia en cáncer de tiroides, ¿no?

Efectivamente.

Para volver al tema de los efectos secundarios, ¿existen algunos en relación con la toma de fármacos?

Ninguno. La tirosina no tiene efectos secundarios porque estamos únicamente dando al cuerpo lo que tenía antes y que ahora no tiene. No es un tratamiento añadido.

¿Existe el riesgo de hacer metástasis o padecer otros tipos de cáncer (suprarrenal, por ejemplo)?

Sí, existe este riesgo porque se trata de un tumor maligno. Se puede hacer metástasis en los ganglios del cuello, en el pulmón y en los huesos. En otras partes del cuerpo, es menos frecuente que en estas tres localizaciones.

¿El hecho de padecer un cáncer de tiroides nos hace más propensos a padecer otros tipos de cánceres?

No, ni los tratamientos tampoco. Se ha pensado que se podía favorecer el desarrollo de segundos tumores pero no se ha demostrado que sea así.

¿Hay una población de riesgo específica o le puede tocar a cualquiera?

Nos puede tocar a cualquiera. Existe una población de riesgo cuando hay un accidente nuclear como pasó en Chernóbil o Fukushima.

¿Existe un efecto Chernóbil en relación con el aumento de esta enfermedad?

La enfermedad está claramente aumentando pero el efecto Chernóbil sucede en Chernóbil y en su zona de influencia, no fuera de ella. La enfermedad está en aumento en todo el mundo, en Estados Unidos, en Corea, etc.

¿Cómo se explica entonces este aumento sabiendo que no tenemos ninguna información sobre su origen?  

Parte de este aumento se debe a la detección precoz porque como se hace más radiografías y ecografías que en el pasado, por eso se detectan estos nódulos. Es algo que  no pasaba antes.

¿Es hereditario?

Uno de los tipos de cáncer de tiroides que se llama cáncer medular de tiroides puede ser hereditario, pero no en todos los casos. Cuando una persona padece este tumor, ante esta posibilidad, se le estudia genéticamente puesto que se sabe en qué genes está la alteración, para descartar siempre que sea hereditario. En los otros tipos de cánceres de tiroides, hay otras formas familiares pero son poco frecuentes. Y todavía no se han encontrado cuáles son los genes que afectan.

¿Concierne a hombres y mujeres?

Así es, pero con muchísima más frecuencia a las mujeres. No se sabe el porqué. En general, todas las enfermedades del tiroides afectan más al sexo femenino.

¿Hay pautas para evitar este cáncer?

No, porque como se desconocen las causas que desencadenan estos tumores, es imposible dar pautas preventivas. Podemos hacer pautas generales de estilo de vida, llevar una alimentación sana, evitar la obesidad que está relacionada con muchos tipos de cáncer, no específicamente este.  

¿Las personas que sufren trastornos de tiroides corren más riesgos de sufrir este cáncer?

En absoluto.

Si me he roto varios miembros de joven y se me han realizado radiografías, si he tenido otro tipo de cáncer y he recibido sesiones de radio, ¿tengo riesgos de padecer un cáncer de tiroides o no tiene relación?

Sí que existe una relación cuando hay historia de dosis importantes de radiaciones en la infancia. Los niños que han padecido tumores en su primera infancia, entre los primeros cinco o diez años de vida, si han sido tratado con radiaciones, sí que tienen más probabilidad de desarrollar un cáncer de tiroides. Existe una clara relación entre radiaciones en la infancia y cáncer de tiroides.

¿Supongo que este grupo de personas están controladas?

Sí, lo están. A los niños que han recibido radiaciones se les debe vigilar el tiroides.

¿Aconseja pedir una segunda opinión?

Lo haría solo cuando el tumor no va bien. Si el marcador no baja o aparece otra vez el tumor, sí es aconsejable.

Aunque se quite el tiroides, ¿el tumor puede volver a salir?

Puede volver a salir aunque la probabilidad es muy baja.

 

Por: Valérie Dana

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