Prevención

¿Cómo convertir el sol en nuestro amigo?
¿Cómo convertir el sol en nuestro amigo?
51 años ago

¿Cómo convertir el sol en nuestro amigo?

Al llegar el buen tiempo, nuestro único deseo es salir y disfrutar de actividades al aire libre, además de lucir un bonito color. Como bien sabemos -o, deberíamos saber- una exposición inadecuada es muy peligrosa. El sol no es nuestro enemigo; lo necesitamos, pero debemos aprender a proteger nuestra piel de sus rayos. Cambiar nuestro comportamiento es uno de los retos del siglo XXI para evitar un aumento de los cánceres de piel. Es un aprendizaje que debe empezar desde la cuna y seguir a lo largo de toda la vida. Gracias a la ayuda de los Laboratorios dermatológicos Avène, vamos a descubrir cómo beneficiarnos del sol sin riesgos.

1. Tipos de fotoprotectores

El primer paso para poder disfrutar del sol con toda seguridad y saber comprar el producto adecuado  es diferenciar los tipos de fotoprotectores que existen:

Filtros físicos: Los filtros físicos son partículas sólidas, insolubles, de origen mineral, como el dióxido de titanio. Actúan por reflexión de la radiación solar y poseen un amplio espectro de protección frente a las radiaciones solares. Poseen una alta fotoestabilidad (capacidad del filtro de permanecer estable durante la exposición solar) y son inocuas. La contrapartida es que sus cualidades cosméticas son por lo general poco agradables. Están indicados para las pieles alérgicas a filtros químicos y en pieles fragilizadas.

Filtros químicos: Los filtros químicos son sustancias de origen químico que actúan por absorción de la radiación solar y su espectro de protección frente a las radiaciones solares es más estrecho, por lo que es necesario asociar varios filtros. Su fotoestabilidad no suele ser tan elevada y pueden producir reacciones de sensibilidad. Cosméticamente son mucho más agradables que los filtros físicos.

Filtros biológicos: Antioxidantes que contrarrestan los daños que las radiaciones causan en las células de la piel; los más conocidos son las vitaminas A y E.

2. Conoce tu tipo de piel

Existen seis tonos:

  • Piel muy blanca.
  • Piel clara con cabello rubio o pelirrojo.
  • Piel clara con cabello rubio o castaño claro.
  • Piel morena que broncea fácilmente.
  • Piel oscura.
  • Piel negra.

3. Cuál es el índice de protección que nos corresponde 

Cuanto más elevado sea el SPF (factor de protección solar), mejor nos va a proteger de la radiación solar UVB y de sus efectos nocivos.

Esta elección va en función del tono de nuestra tez. Por ejemplo, una piel oscura puede usar una protección 50+ en una exposición extrema (nieve), pero durante una exposición moderada (haciendo ejercicio) será suficiente con una crema de 20 SPF. Además del tono de nuestra tez, hay que considerar el lugar de exposición solar y la hora de exposición solar.

Finalmente, existen otras circunstancias en las que se aconseja siempre la utilización de protección solar 50+ como la toma de medicamentos fotosensibilizantes, manchas en la piel, embarazo,  transplantados o que hayan padecido un cáncer cutáneo, vitíligo, lupus eritematoso, tras actos dermatológicos o quirúrgicos o bien para prevenir el envejecimiento cutáneo.

No hay que olvidar que el protector solar también nos tiene que proteger frente a la radiación        , por ello debemos buscar el logo en el envase del protector solar.

SOL Y PACIENTES ONCOLÓGICOS

Sea cual sea el tratamiento oncológico, sabemos que durante y hasta un año después de la enfermedad tomar el sol está contraindicado. La piel se vuelve mucho más sensible y frágil, y evitar la exposición al sol es obligatorio. Podemos salir a la calle sin miedo si recurrimos a productos con índice 50+ y llevamos prendas más bien oscuras, sombreros y gafas de sol que protegen de los rayos UV.

Si la radioterapia, por ejemplo, nos ha dejado cicatrices o hemos tenido intolerancia al tratamiento, se aconseja el uso de una pantalla física. Los Laboratorios dermatológicos Avène proponen cremas con pantallas físicas para la cara, leches solares con pantallas físicas para el cuerpo y maquillaje compacto con color para tener buen aspecto (envase de color blanco). No contienen filtros químicos ni perfume, por tanto, son totalmente compatibles con las necesidades del paciente. Esta gama 100% mineral asegura una muy alta protección tanto frente a los rayos UVA como a los UVB.

Si la piel no está fragilizada, se pueden utilizar fotoprotectores con filtros químicos. Los Laboratorios Avène ofrecen una gama muy amplia (envase de color naranja). La línea para la cara está compuesta por cremas, emulsiones (oil-free) con y sin perfume, emulsiones coloreadas, cremas coloreadas y stick para zonas localizadas; así como por sprays y leche solar para el cuerpo.

Y si no queremos renunciar a tener un poco de color, siempre podemos recurrir a las cremas autobronceadoras totalmente compatibles con una protección solar.

PREVENCIÓN

El sol es una necesidad para el ser humano, pero eso no significa que debamos exponernos a sus radiaciones de cualquier manera. A nivel europeo, la prevención se ha transformado en un tema de salud pública. La importancia de educar a las familias para que desde muy pequeños los niños se protejan eficazmente y puedan convertirse en adultos sanos está comprobada. Ya sabemos que el 80% de la exposición solar se suele acumular antes de los 20 años, un dato que dice mucho de nuestras malas costumbres.

No todas las pieles son idénticas y tampoco todos los productos cumplen con las normativas. La Unión Europea ha establecido mensajes que deben aparecer en los envases de los diferentes solares informando sobre el peligro de una mala exposición, o de la manera de aplicarse el producto correctamente.

Desde Avène, nos aconsejan aplicar un dedo de producto en la cara y dos dedos de crema o leche en cada parte del resto del cuerpo. Si preferimos la versión spray, son seis pulverizaciones de media sobre un antebrazo de adulto, por ejemplo. Y en ambos casos, varias veces al día. Debemos admitir que casi nadie se protege correctamente.

Haz del sol tu amigo

CONSEJOS PARA UNA BUENA EXPOSICIÓN SOLAR

Aplícate el protector solar antes de la exposición al sol y renueva frecuentemente su aplicación, sobre todo, después de cada baño.

Si adviertes que una peca o lunar cambia de forma, tamaño o color, consulta a tu dermatólogo.

No olvides que también puedes quemarte realizando cualquier actividad al aire libre: montando en bicicleta, paseando, realizando deporte, en el jardín… En todas estas ocasiones, aplícate un fotoprotector.

Ten en cuenta aquellas circunstancias que comportan un riesgo suplementario o una falsa seguridad: altitud, nubosidad, superficies reflectoras (nieve, arena, hierba y agua), viento fresco…

Protégete con gorra, sombrero y gafas de sol con cristales homologados capaces de filtrar los rayos UVA y UVB.  A los niños, además, protégeles con una camiseta seca y opaca. (Una camiseta mojada deja pasar los rayos UV).

 

Exponte progresivamente al sol y evita la exposición solar entre las 12 h y las 16 h.

A LA HORA DE COMPRAR

La eficacia o categoría de la protección solar debe figurar en el estuche. Es el indicador de protección (baja, media, alta o muy alta).

Debe aparecer el logotipo, lo que nos garantiza una protección eficiente frente a las radiaciones UVA.

Se debe leer el índice de protección, más conocido bajo las letras SPF (que es la protección frente a la radiación UVB). El máximo es 50+; por encima de este índice no garantiza mucha más protección ni, por tanto, mayor seguridad.

Las instrucciones de uso deben figurar de manera clara. No se aplica de la misma forma una crema que un spray.

EL PRODUCTO ADECUADO 

 

Afortunadamente, los productos solares ya no son pegajosos ni dejan brillo en la piel. Transparentes y de tacto seco, tanto en las texturas ligeras como en las cremas, han logrado que aplicarnos crema se haya convertido hoy en un momento placentero.

Pero, ¿existe un producto para toda la familia? La respuesta es negativa; un niño no tiene la misma piel que un adulto. Protegerle es ante todo preservar su salud en el futuro. Por esta razón, Avène ha concebido una gama exclusivamente para los más pequeños. Sin perfume, resistente al agua y pensada en un formato grande. Con un índice elevado (SPF 50+), los productos aportan a la piel una máxima tolerancia y protección con un mínimo de activos en su fórmula.

Si podemos estar muy pendientes de los niños pequeños, a los adolescentes no les hace ninguna gracia que les persigamos con un producto solar. Pensando en ellos, y en que puedan tener una piel grasa, los Laboratorios dermatológicos Avène han desarrollado una gama específica, Cleanance Solar SPF 50+, indicada para jóvenes con fototipo claro, piel grasa, de tendencia acnéica o que toman medicamentos. Con una textura fluida y ligera, sin aceites, ni alcohol, ni parabenos, además de proporcionar una amplia protección, tiene un efecto matificante y está compuesta por la conocida Agua Termal de Avène, con sus efectos calmante y antiirritante. Para los adolescentes con piel más oscura, Cleanance solar existe en 30 SPF.

Hoy en día, no hay ninguna razón que impida que la familia al completo pueda disfrutar de estos momentos de relax tan deseados y beneficiarse del sol sin riesgo. Hasta hay Apps que nos aconsejan cómo cuidarnos en función del momento del día, como SolFarma.

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