Captura-de-pantalla-2015-05-26-a-las-15.29.51-726x1024Tanto por exceso como por defecto, una inadecuada contribución energética puede tener importantes consecuencias, asociándose con un incremento de la morbilidad y la mortalidad.

Los requerimientos energéticos de los individuos vienen determinados por su tasa metabólica basal, la energía gastada en la actividad física y otros componentes como la energía requerida para el crecimiento y el efecto térmico de los alimentos. “En una situación de enfermedad es necesario realizar la medida o la estimación de la energía que necesita el individuo para cubrir sus necesidades; en estos casos, los requerimientos estarán además incrementados por la situación de enfermedad, en una cantidad que será variable en función de la gravedad de la enfermedad, que condiciona un estrés metabólico”, según la Dra. María Ballesteros, vocal de la Junta Directiva de la SEEN y miembro del comité Gestor del Área de Nutrición, en el 57 Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que se está celebrando en Madrid.

En los últimos años, numerosos estudios clínicos han puesto de manifiesto que en las personas enfermas es necesario cubrir sus requerimientos energéticos de una forma adecuada, evitando tanto las situaciones de deficiencia como de exceso de nutrientes.

En un número considerable de pacientes, especialmente ingresados,  “es necesario recurrir al soporte nutricional especializado para cubrir estas necesidades de energía, poniendo especial énfasis en que la cantidad y el modo de administración se adecuen a las características de la persona enferma para evitar un exceso o una deficiencia de nutrientes que pueden asociarse a un peor pronóstico y una mayor mortalidad”, explica la Dra. Ballesteros. “Esto es especialmente importante en los pacientes con enfermedades críticas o que requieren cuidados intensivos. En ellos, la medida de los requerimientos energéticos es fundamental para realizar un soporte nutricional adecuado”, añade.

Por su parte, el profesor Pierre Singer, director del departamento de Cuidados Intensivos del Rabin Medical Center, Beilinson Hospital, de la Universidad de Tel Aviv, Israel, y jefe del Instituto de Investigación en Nutrición de dicho centro, así como antiguo presidente de la Sociedad Europea de Nutrición Parenteral y Enteral (ESPEN), ha señalado que “la evaluación del gasto energético en reposo, utilizando ecuaciones de predicción, no es suficientemente precisa y, de ello, pueden derivarse importantes consecuencias clínicas y algunos errores trascendentales”; sin embargo, la medición del gasto energético en reposo resulta crucial, “a pesar de que aún no se ha extendido esta práctica de forma generalizada a nivel clínico”. Tal y como señala el conferenciante, “cuanto más complejo sea el paciente, más se precisará una medición calorimétrica indirecta”; con todo, reconoce el Dr. Singer, “el balance de energía debe también evaluarse en el paciente enfermo”.

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