La cistitis es una infección que afecta principalmente a mujeres. La Asociación Española de Urología ha presentado un guía multidiscilplinar sobre la cistitis y en ella cuenta que las mujeres tienen la uretra más corta y eso facilita el paso de gérmenes. Los datos son reveladores. Según una investigación realizada en los hospitales Quirón y General Universitario de Valencia, y publicada en BMC Urology, el 37 % de las mujeres sufren al menos un episodio de cistitis durante su vida. Una cifra que se eleva en las mujeres premenopáusicas llegando a cifras de entre el 50 y el 60 %.
“El pico de incidencia se observa entre los 18 y los 39 años, coincidiendo con la edad de máxima actividad sexual en la mujer”, asegura la ginecóloga Mª Belén Gómez García. Pero el mayor problema ocurre cuando deja de ser algo esporádico. El 20 % vuelve a padecerlo a los dos meses siguientes debido a un deficiente tratamientos de la infección, resistencia a los antibióticos o inadecuados hábitos de higiene. De hecho, un 12 % de mujeres la sufre de manera recurrente, padeciendo más de dos episodios al año.
¿Cuál es la causa de la infección?
“Diversos estudios afirman que el 80 % de los casos de cistitis se debe al sexo”, según palabras de la ginecóloga Mª Belén Gómez García. En las mujeres postmenopáusicas el riesgo se incrementa debido a que el epitelio vaginal es más fino, la sequedad es mayor, se producen pequeñas heridas y los cambios en la flora vaginal favorecen más infecciones.
Consejos para evitar una cistitis
– Evitar la humedad y el frío
– Realizar micciones cada 2 o 3 horas
– Evitar el estreñimiento
– Ingerir al menos un litro y medio de agua al día
– Tener una buena higiene diaria. “Según queda recogido en la web de la Sociedad Española de Urología, los malos hábitos higiénicos son una de las causas que contribuyen al desarrollo de infecciones urinarias porque favorecen la proliferación de bacterias, como la Escherichia coli, la responsable en la mayoría de los casos de cistitis”, añade la ginecóloga.

Cómo tener una buena higiene intima

– Utilizar la ducha en vez del baño. El agua de la ducha fluye de forma constante arrastrando las posibles bacterias.
– No hacer duchas vaginales. La entrada directa de agua en la vagina no implica una limpieza mejor, modifica el pH de las paredes vaginales y facilita la proliferación de bacterias.
– Usar jabones neutros. Para la higiene íntima se debe optar por jabones neutros que mantengan el pH natural de la flora vaginal.
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