mama 4

Hola amigas de la revista LVR:

Os escribo para enviaros mi testimonio porque seguro puede ayudar a mejorar el sistema. Acabo de venir de mi revisión ginecológica anual, en el Hospital de El Escorial, en la que curiosamente solo me revisan el pecho. Años atrás sí me hacían mis citologías, ecografías vaginales y demás pruebas para vigilar que mi aparato reproductor estuviera en perfecto estado y no me diera sustos. No lo entiendo. Ahora, nada de nada. Pero bueno, el motivo de mi carta es para explicaros lo que me ha ocurrido este año con la revisión de mi pecho. 

Hace una semana acudí con mi volante a hacerme una ecografía de mama, ya que el ginecólogo, en esta ocasión y a diferencia de las anteriores, no consideró recomendarme una mamografía justificando que era joven, tenía mamas densas y no se veían bien y, además, me iban a radiar mucho. Bien, pues cuando estoy en la sala oscura con mi pecho descubierto y tumbada, dispuesta a que empezarán a hacerme la ecografía, el radiólogo comienza a «regañarme» por no haberme hecho una mamografía antes. Yo no tengo la culpa, le dije. Es lo que me ha indicado el médico. Muy desagradable, la verdad. Me sentía vulnerable y no pude replicarle como hubiera debido.

Hoy he acudido al médico a ver los resultados de la eco y, como os decía, ya he alucinado del todo. El médico me dice que todo bien y que como no tengo antecedentes…

-A mi madre le diagnosticaron cáncer de mama a los 49 años, le digo.

-Ah, entonces te mando una mamografía y una ecografía para el próximo año.

Os tengo que decir que es el mismo médico que el año pasado me dijo que no era necesario y no lo consideraba adecuado que me hiciera una mamografía. ¿En qué quedamos? Por favor, ¡qué los propios médicos (ginecólogos, radiológicos..) se pongan de acuerdo!

 

Un abrazo 

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