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Hace menos de un año un nuevo anticuerpo monoclonal, Pertuzumab, marcó un hito en el control del cáncer de mama HER2 positivo metastásico al conseguir que su uso, combinado con Trastuzumab y la quimioterapia con Docetaxel, obtuviera una mediana de supervivencia global sin precedentes de 56,5 meses. Este fármaco también se ha desarrollado para estadios iniciales, concretamente antes de cirugía (neoadyuvancia), donde la finalidad es curativa y nuevos datos respaldan su potencial cuando la enfermedad está en una fase inicial. Los nuevos datos del estudio fase II NeoSphere presentados en la 51 Reunión de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO, Chicago, 29 de mayo-2 de junio) sugieren que administrar la pauta de Pertuzumab, Trastuzumab y quimioterapia de forma previa a la cirugía (neoadyuvancia) consigue una mayor reducción del riesgo de recaída y muerte que Trastuzumab y quimioterapia.

En el estudio NeoSphere se evaluó a los tres años tanto la supervivencia libre de progresión (SLP) como la supervivencia libre de enfermedad (SLE). Los datos sugieren que las pacientes que incluyeron Pertuzumab en su tratamiento antes de la cirugía redujeron en un 31% el riesgo de recaída o muerte (SLP HR=0.69; 95% CI, 0.34–1.40) frente a las que solo recibieron Trastuzumab y quimioterapia.

En el estudio NeoSphere han participado ocho hospitales españoles. Dos de ellos figuran también como autores del análisis presentado en esta edición del Congreso: el Hospital Clínico Universitario de Valencia y el Reina Sofía de Córdoba. Una de las autoras, la doctora Ana Lluch, jefa del Servicio de Oncología y Hematología del primero de estos centros, destaca la importancia de este trabajo “por dar buenas noticias en fases iniciales en las que podemos lograr la curación. Sabíamos que la pauta que combina los dos anticuerpos, Pertuzumab y Trastuzumab, junto con la quimioterapia, consigue que haya una remisión completa, es decir la desaparición total de la enfermedad, en un 40% de las pacientes en el momento de la cirugía. En cambio, si lo hacemos solo con un anticuerpo esa tasa baja a la mitad. Ahora, con los datos presentados en Chicago, hemos confirmado que aquellas mujeres que consiguen esta RpC son las que mejor evolucionan, las que menos riesgo tienen de recaer”.

Para el doctor Juan de la Haba, oncólogo del Hospital Reina Sofía de Córdoba y autor también del estudio, “estamos ante la confirmación de que el doble bloqueo anti-HER2 con Pertuzumab y Trastuzumab, más la quimioterapia, es una opción eficaz a largo plazo. Incluso en las pacientes que dentro del estudio tenían peor pronóstico, con tumores localmente avanzados y de alto riesgo de recaída, en el 86% de ellas no volvió a aparecer la enfermedad”.

Además el resultado que consigue la pauta de tres fármacos es destacable, según la doctora Lluch, porque “con solo cuatro ciclos de tratamiento, permite a las pacientes experimentar una desaparición total del tumor; no queda enfermedad residual ni en mama ni en axilas. Ahora, con un seguimiento de cinco años, por los datos comunicados en este congreso, sabemos que en ellas el pronóstico a largo plazo es mejor que las que no consiguieron la remisión completa”. El doctor De la Haba coincide en que conviene tener en cuenta que en el estudio se administraron solo cuatro ciclos (12 semanas) cuando lo habitual es aplicar de seis a ocho. “Esto pone aún más de relieve el potencial del uso conjunto de ambos anticuerpos. Es obvio que la doble inhibición tiene un papel clave cuando se busca la curación en pacientes con cáncer de mama HER2 positivo”.

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