Estas trufas pueden tomarse de postre o como tentempié. Aportan fibra, vitaminas y minerales como el calcio, gracias a las almendras y la algarroba. Tienen un sabor dulce natural que satisface la necesidad de dulzor sin recurrir al azúcar.
Ingredientes (para unas 16-20 trufitas)
- 8 orejones
- 16 dátiles, sin hueso
- 75 gr. de almendras crudas
- 3 cucharadas de harina de algarroba
- Ralladura de una naranja ecológica
- Sal marina
- Coco rallado o almendra molida, para rebozar
Procedimiento
- Picar los orejones en cuadraditos muy pequeños y poner en remojo en agua templada durante 10 minutos. Escurrir y reservar.
- Cortar los dátiles por la mitad, retirar el hueso y picar en trozos medianos. Si están duros, humedecerlos con un poco de agua caliente.
- En un bol pequeño, mezclar las 3 cucharadas de algarroba 2-3 cucharadas de agua, removiendo con una cucharita hasta que no queden grumos. La mezcla tiene que quedar tan espesa como si fuera chocolate fundido.
- Colocar las almendras en un vaso de batidora con cuchilla o en un robot de cocina y triturar hasta obtener una harina gruesa.
- Añadir la pasta de algarroba, los orejones, los dátiles, la ralladura de naranja, una pizca de sal marina y triturar hasta obtener una pasta densa. Pasar a un bol y dejar reposar en la nevera durante al menos 30 minutos.
- Sacar de la nevera y, con ayuda de una cuchara de helado pequeña o una cucharilla de postre, formar bolitas de tamaño homogéneo. Darles forma redonda con las manos y rebozar en un poco de coco rallado.
- Colocar en papelitos para trufas y servir.
Gracias a Elena Carrió por esta receta.





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